DISCAPACIDAD Y OLVIDO: LOS DAÑOS DE LA GUERRA CONTRA EL NARCO (Sin embargo)

POR PRISCILA HERNÁNDEZ FLORES,PUBLICADO EN SIN EMBARGO

El gobierno mexicano en la última década inició la llamada “ Guerra contra el narco” detrás de esto existen miles de vida destruidas a las que nadie les está prestando atención. Son los daños colaterales, las personas heridas , sobrevivientes de la violencia que ahora tienen una discapacidad.

Escucharon los balazos, se agacharon o intentaron huir, pero fue en vano. Unos solo se dieron cuenta cuando sintieron el calor de la bala, otros venían conduciendo y apenas voltearon para saber qué era ese ruido cuando la mitad de su cuerpo se paralizó; otros más caminaban con amigos cuando una bala que tenía otro destinatario impactó su cuerpo. Sólo fueron una línea, si es que fueron noticia: “resultaron lesionados”. Después, los heridos se perdieron en el drama de la llamada “Guerra contra el narco” que en 2006 comenzó el ex presidente Felipe Calderón Hinojosa.

En su informe sobre Salud en las Américas 2012, la Organización Panamericana de la Salud reportó que la violencia en México dejó cada día al menos a 100 personas con alguna discapacidad. Las personas con discapacidad a causa de la violencia no son reconocidas por el Estado, no hay programas de atención específicos o apoyos. Niños, niñas, jóvenes y adultos viven con una discapacidad causada por la violencia en México. Se reponen de su tragedia por su cuenta o se resignan a no recibir rehabilitación, aprenden a aceptar un cuerpo distinto, reconstruyen sus vidas con la discapacidad o los consume el olvido, sobreviven como mejor pueden….

En México no se sabe con exactitud cuántas personas con discapacidad hay. Pasaron varios censos sin que la variable discapacidad fuera contabilizada; hasta que el 2010 el INEGI comenzó a contemplar a esta población. Sin embargo, en el censo efectuado en 2010 se contabilizó que el 5. 1 por ciento de la población son personas con discapacidad ( 5 millones 739 mil 270) , un porcentaje inferior a lo que señala la Organización Mundial de la Salud que establece que en cada país 15 por ciento de la población tiene discapacidad.

“Hay total disparidad de información en todos lados, México no cuenta con una base de información sustentada y confiable en materia de discapacidad. En México se habla a conveniencia dependiendo del contexto donde te encuentres”, cuestiona Brenda Montes Betancourt del Instituto Mexicano de Derechos Humanos (IMDH) organización que investiga y promueve los derechos de las personas con discapacidad.   “No hay información confiable sobre el número de personas con discapacidad, mucho menos sobre el origen de esa discapacidades. La violencia no es una situación a la que se le esté dando prioridad, lo que se está atacando es el tema macro y se está dejando sin desglosar a los grupos de población que son víctimas de estas acciones”, describe esta activista.

El responsable del Centro de Rehabilitación en Culiacán (Cree), el doctor Roberto Iván Avendaño, reconoce que “no hay estadística fidedigna para saber qué ha estado pasando en Sinaloa, sin embargo sí hay un flujo permanente de personas que acuden con este antecedente”. Sin datos claros, es evidente que hubo un incremento en los centros de rehabilitación, como lo vivieron en Sinaloa. El doctor Avendaño recuerda que notaron el incremento a partir del 2004 a la fecha. El aumento de violencia en el país representó un alza de personas con discapacidad adquirida, sumándose a las causas de los orígenes tradicionales como condiciones congénitas, accidentes vehiculares o enfermedades crónico degenerativas como la diabetes.

Los pacientes con secuelas de violencia tienen daños “musculoesqueléticos” por traumatismos o lesiones medulares por arma de fuego y arma blanca.   Estos pacientes, asegura el funcionario, los reciben en el Cree por indicaciones de la Procuraduría de Justicia de Sinaloa, el DIF o directamente del despacho del Gobernador.

En Chihuahua, uno de los estados con mayor índice de homicidios y violencia, en el 2012 se realizó un registro estatal de personas con discapacidad, segregaron la pregunta por nacimiento, accidente, enfermedad y vejez. En esta estadística abrieron el apartado de violencia, pero la directora del Centro de Rehabilitación de Chihuahua, Perla Escapita, asegura que “ nuestra principal causa de atención no es por la violencia en el Estado. Es raro, la gente que fue víctima de la violencia pues murió y los que quedaron vivos no necesitan ningún tipo de terapia. Nosotros no atendemos esos padecimientos”.

Sin embargo, en el consultorio del mismo Cree de Chihuahua, la Doctora Yuridia Rufino, especialista en medicina física y rehabilitación, que también trabaja con Teletón Chihuahua, al preguntarle cuales son los tipos de discapacidades más frecuentes asegura que son problemas lumbares o postraumáticos. “A mi me llama la atención que hay mucho paciente con lesión medular y en edades productivas de 15 a 50 años y es ahí donde oscila más la población con lesionados medulares”, dice y sigue explicando que de estos la mayoría por herida de bala o arma blanca y accidentes vehiculares (que tradicionalmente era la primera causa de discapacidad). En el consultorio, en los chequeos y canalizaciones previas a la terapia ella detecta los daños colaterales: “ los que estaban donde no debían, estaban en esos momentos, o metidas donde no se debía”.

En Ciudad Juárez los que no fueron contabilizados por las estadísticas sí llegaron a las salas de emergencia y a los consultorios. La Doctora Luz Esthela Figueroa, médica rehabilitadora con treinta años de experiencia, evalúa a las personas que van a terapia al Centro de Rehabilitación Integral de Ciudad Juárez, inaugurado en Marzo de 2014, y confirma que hay más lesionados medulares por bala y de miembros superiores como el hombro, ese tipo de lesiones casi no las veíamos.

La herida en la médula de Juan Carlos cerró como la cicatriz que lleva en la frente que le dejó una batalla en el ring de lucha libre. Hugo agradece que los sicarios reconocieron que se equivocaron y tuvieron unos segundos de compasión y lo dejaron vivo. Poncho pastorea sus ovejas y toca el acordeón, el instrumento que lo consuela desde que no juega fútbol. Leslie después de estar en coma, de volver a aprender hablar y escribir estudia trabajo social, las trabajadoras sociales que veía en el hospital la inspiraron, de la tragedia sacó su vocación. Podrían pertenecer a la cifra, también imprecisa, de los que murieron, pero no, ellos libraron la bala y ahora su vida sigue con otra condición. Sobrevivieron

Ver nota original

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s