Hoy por ti mañana por Mí. Cultura de la Discapacidad (IMER 660 AM) Regina Santiago (conductora) entrevista a Elena Espinal, doctora especialista en coaching ontológico

Elena Espinal, directora de Coaching con Visión, nos explica que el principio de este método de superación se basa en crear algo que no está en tu vida, para lograr un cambio.

Al aplicar este método a la formación de coaches que padecen ceguera, Elena Espinal nos expresa que la gente que queda ciega necesariamente tiene la capacidad de creer en el cambio:

…´…Ellos perdieron la vista y han tenido que encontrar no la resignación, sino la capacidad de crear algo más grande para su propia vida… ¡sin ver…!”

En otro momento, la doctora nos explica que es imposible querer estudiar procesos transformacionales del ser humano, sin atravesar alguno.

…`…¿Ahora, si tú no haz podido cambiar, cómo es posible que creas que los demás pueden cambiar?…´…

Señala que la superación de la gente que queda ciega es atribuible a que logran soltar una serie de controles propios de nuestra cultura. Ejemplifica con que desarrollan una gran confianza, porque de otra forma no podrían cruzar una calle, por ejemplo.

En su participación en esta plática, el estilista Mauricio Cruz Rugeiro, enfatiza que la confianza personal es más algo interno, que una cuestión de aspecto personal.

Regina Santiago:

Hoy vamos a hablar sobre el coaching ontológico y la cultura de la discapacidad.

Para ello tenemos como invitados a Elena Espinal.

Bienvenida Elena.

Elena Espinal:

Muchas gracias. Gracias por la invitación.

Regina Santiago:

Y tenemos también a Mauricio Cruz Rugeiro, bienvenido Mauricio

Mauricio Cruz Rugeiro:

Hola Regina, que gusto estar aquí con ustedes, muy buenas tardes.

Regina Santiago:

Ambos son expertos en el coaching ontológico, vamos a hablar sobre este tema. Pero antes de conversar, quisiera decir que al investigar sobre esto me topé con una entrevista que le hicieron al chileno Julio Olalla, quien es uno de los grandes exponentes del coaching ontológico.

A él le pidieron una definición y Julio explicó que el coaching ontológico es la creación de espacios de aprendizaje donde los seres humanos florecen.

Me parece una muy buena imagen. Pero también es una definición un poco más amplia que se atribuye al propio Julio Olalla y que le voy a pedir a Mauricio que nos haga el favor de leer.

Mauricio Cruz Rugeiro:

Sí. Habla sobre el coaching ontológico y dice que es una disciplina que aporta una manera diferente de interpretar a los seres humanos. Su modo de relacionarse, de actuar y de alcanzar los objetivos que se proponen para sí mismos y para la sociedad.

Regina Santiago:

También dice Julio Olalla que uno de los postulados que caracterizan al coaching ontológico es que el lenguaje no sólo describe la realidad, sino que por medio del lenguaje se genera la realidad.

El coaching ontológico es una dinámica de transformación mediante la cual las personas y organizaciones revisan, desarrollan y optimizan sus formas de estar siendo en el mundo. Se presenta como una conversación que crea una nueva cultura y no como una técnica dentro de la cultura que ya existe.

Entonces. La definición es un poco más amplia y nos habla también de la forma en la que el coaching ontológico ayuda a descubrir las paradojas de muchas organizaciones laborales, que hoy en día han desarrollado un alto grado de efectividad, pero a costa de altas dosis de sufrimiento. Altos grados de especialización técnica, pero que van acompañados de entornos de trabajo dominados por la desconfianza, alto desarrollo tecnológico de la mano de una educación que propone enfrentar el futuro con resignación. Ante estas paradojas del mundo moderno, pues cabe preguntarse dónde ha quedo el ser humano.

Se que esa pregunta fue muy importante para Elena Espinal porque así lo ha demostrado al describir su encuentro con el coaching ontológico. Elena tiene una formación en el mundo de la ciencia, pero alguna te estremeció esta pregunta: ¿Dónde dejamos el contacto de la ciencia con el ser humano?

Elena Espinal:

Bueno, mira quisiera contártelo o contestarte esta pregunta desde una experiencia personal. Obviamente, yo te diría que como a todo el mundo siempre me importó la gente…siempre…uno vive rodeado de gente.

Es en esas redes humanas donde se satisfacen necesidades básicas, fundamentalmente la de ser amado, en lo posible preservando lo que es, y otras veces nos disfrazamos de lo que sea necesario para que nos quieran, ¿no?

(Regina Santiago asiente)

También satisfacemos el sentirnos útiles, el poder servir a otros, porque en esa especie de trueque también encontramos un lugar para existir.

Pero lo que me pasó a mi, como experiencia, es yo he sido una científica exitosa, yo no te puedo decir que haya tenido una carrera con dificultades, que haya sido una mala carrera, a mi me iba muy bien.

Sí también noté que los científicos tenían algo así como una manera de ser, en la cual había que enrolarse para seguir creciendo…no. Que era como el aislamiento, como cierto abandono de ese mundo que está allá afuera de empezar a considerar un montón de cosas como superficiales…no. Yo estuve, creo que hasta en algún momento negociando ese punto…

Regina Santiago:

Contigo misma o…

Elena Espinal:

Conmigo misma y con el mundo al cual pertenecía, porque uno por ser mujer y otro porque era muy joven en aquella época…recuerdo alguna vez haber ido a dar, a presentar un trabajo y decirme ––¡Pero es usted la doctora! ––, como diciendo parece que por ahí no le da el físico para lo que viene a proponer…

(Regina Santiago ríe)

…no.

Y yo recuerdo que una tarde, había estado en el laboratorio de diagnóstico de la cátedra de la que yo era profesora, y había diagnosticado un tumor de mama, se llama adenocarcinoma de mama, un tumor maligno de mama…

Regina Santiago:

Un cáncer…

Elena Espinal:

Exactamente, te hablo de 30 años atrás. En donde también el avance de la ciencia era menor que hoy. Y recuerdo que hice el diagnóstico y se lo di a la técnica, a la preparadora para que lo pasara a máquina, en aquella época se escribía a máquina todavía, y los dejara ahí para cuando vinieran a retirar el estudio.

Unos minutos después entró una mujer y me di cuenta que era la del tumor, entonces le dije a la técnica ––Ahí llegó el adeno c de mama––. Y en el momento en el que dije eso me escuché…

Regina Santiago:

O sea, te estabas refiriendo a esta persona como un…

Elena Espinal:

Como el tumor…

Regina Santiago:

…tumor.

Elena Espinal:

…que yo había diagnosticado.

Y entonces dije ––¿¡Qué pasa!?… ¡Yo estoy loca! Esa señora en pocos segundos va a abrir ese papel, va a saber que le quedan 5 años de vida. Tiene 32 años, no sé si es casada, no se si tiene hijos, debe tener padres, debe tener sueños, y yo digo ––Ahí viene el adeno c de mama––, ¿A dónde me fui?… ––.

Y entonces empecé un camino de búsqueda que término dentro de lo que en aquel momento no se llamaba coaching, la palabra no existía todavía….yo soy de las primeras en el mundo y tal vez una de las primeras en habla hispana, que se llamaban Conversaciones Dentro del Diseño Ontológico.

Tú hiciste la mención de uno de los grandes maestros que es Julio Olalla. El maestro de Julio, mi maestro se llama Fernando Flores, es el que empezó a estudiar este tema de lenguaje, rescatando a grandes lingüistas, entre ellos Sir Ben Justin, que fueron los que dijeron que en cualquier idioma, aún en los más primitivos, nosotros con el lenguaje o gracias al lenguaje, hemos dejado de ver lo que pasa afuera, solamente podemos ver aquello que podemos reconocer, y además de poder ver solamente aquello que podemos reconocer, hemos adquirido una capacidad que es la de interpretar, el lenguaje es una interpretación de lo que ocurre.

Siempre doy un ejemplo. Yo recuerdo haber preguntado en una sala a un montón de gente ––¿Qué significa para ti la palabra perro?––, y cada uno describe la imagen de perro que se le viene a la cabeza.

Y en una reunión de esas recuerdo a un señor que levantó la mano y me dijo    ––Mi jefe––, o sea,        ––Perro, mi jefe––.

(Ríen)

Con lo cual, eso te muestra que aún cuando tú crees que hablas de cosas concretas, tú le hablas a alguien que escucha desde una propia manera de interpretar el mundo.

Regina Santiago:

Y entonces, dentro de este desarrollo que ustedes han tenido justamente esa es la parte que van trabajando, las interpretaciones del mundo.

Elena Espinal:

¡Exacto!

Esto lo que permite es que tú te des cuenta que las cosas tal vez no son como tú crees, y que la flexibilidad en poder observar desde otro lugar te permite acceder a nuevas acciones y en consecuencia a nuevos resultados.

Regina Santiago:

Ese es un punto fundamental Elena.

Pero déjame contarte que Mauricio y yo tenemos un buen rato de conocernos. Pero hace unos meses yo he notado un cambio fundamental en Mauricio. Mauricio se dedica justamente al manejo de imagen. Mauricio es un estilista también muy reconocido, muy exitoso…

Inclusive en algún momento Mauricio te ha tocado ser entrevistado en las elecciones para ser el análisis de la imagen de candidatos…todo ese tipo de cosas, y bueno este tipo de conversación pues nos apasiona, nos gusta mucho. Pero yo noté un cambio en ti, un cambio muy importante de unos meses para acá, y bueno, tú conversación es otra.

¿Qué pasó? ¿Cómo fue tu encuentro con el coaching ontológico?

Mauricio Cruz Rugeiro:

Bueno, primero agradecer que en algún momento, gracias a un gran amigo Arturo Andrade, pude tener la fortuna de encontrarme con Ana Escalante, hice el proceso del coaching ontológico, y en esta búsqueda de lo que bien decía hace un momento la doctora Elena de estar en este vínculo con seres, con personas, de una manera u otra dentro de la peluquería, fíjate.

Todos los días buscando el cómo se ven y que realmente el fondo es el cómo te sientes. Una necesidad que probablemente está muy adentro de lo que muchas veces en mi trabajo hago todos los días, el como se están viendo.

Y bien, tengo la fortuna de encontrarme con la doctora Elena, para…pues, trabajar en algo que para mí ha sido muy importante, las once competencias. Las competencias que pues van a generar a través de este proceso una forma de crear y de recrear. Y lo que yo siempre le digo a la persona que tengo la fortuna de ser su coach, pues es trabajar para que crees la mejor versión de ti mismo.

Regina Santiago:

Ok… Pues es todo un proceso de transformación, un proceso de apertura, esto que ustedes están describiendo, pero además… bueno, Elena. En algún momento Mauricio me contó que estaba fascinado con un video que tomó, en donde chicos de esta organización Ojos que Sienten, estaban participando en el proceso de coaching. No sólo habían tomado el coaching, sino que ya se habían capacitado y estaban dando el coaching.

¿Qué pasó ahí? ¿Cómo entraste en contacto?… ¿Cuál ha sido la relación?

Elena Espinal:

Mira yo, quisiera contarte que el coaching es la herramienta. Lo que yo creo que la ontología está trayendo al mundo es como un punto de vista filosófico existencialista en donde el centro es el ser humano.

Y lo que esta trayendo esto es algo que yo creo que está modificando las relaciones humanas, nuestra manera de relacionarnos con la acción, nuestra manera de relacionarnos con el tiempo.

Entonces el coaching generó además una cantidad de herramientas para poder trabajar con la gente desde este lugar. Y que está generando un cambio profundo hoy en las escuelas. Se habla de distinciones ontológicas en las universidades, en las empresas.

Yo he tenido acceso a trabajar en el gobierno y con oficinas de gobierno, o sea, es algo que realmente yo creo que está en ciernes, pero hacia un lugar en donde así vamos a terminar pensando y así vamos a terminar viendo el mundo.

Descartes trajo un mundo que dijo Pienso luego Existo. Entonces trajo algo que tuvo que ver con la acción-consecuencia y tuvo que ver con ´esto es mi mundo y esto no es mi mundo´, nos dividió en dos partes.

Y lo que está haciendo la ontología es reconstituirnos en uno con la naturaleza y con nosotros.

Entonces ahora desde acá sí te puedo hablar del tema de los ciegos.

Regina Santiago:

En este sentido Elena sí es muy importante que vayamos viendo cómo se conecta esta parte con la discapacidad. Pero tenemos que hacer un corte y regresando ya lo aterrizamos, ya lo concretamos hacia esta experiencia tan rica que han tenido ustedes con los ciegos.

(Corte comercial)

Regina Santiago:

Estamos tocando el tema del coaching ontológica y de la cultura de la discapacidad.

Entonces, Elena, tú nos ibas a contar cómo fue ese contacto con esta asociación Ojos que Sienten, que además es una metáfora maravillosa la que tiene esta asociación. Entonces, ¿Cómo entraste en contacto y cuáles han sido las experiencias y cuáles quieres que sean las experiencias con el coaching con ellos?

Elena Espinal:

Bueno, el encuentro fue que ellos me buscaron, o sea, fue maravilloso. Ellos se enteraron de que nosotros éramos conocidos por la calidad de todo lo que era la formación de equipos de trabajos, y entonces ellos se conectaron conmigo y me dijeron si yo podía formar a algunos de sus ciegos en la capacidad de generar algunos juegos para poder hacer algo en empresas y poder ganar dinero.

Entonces le pedí a mi hijo que es mi socio y que además trabaja conmigo que fuera él y que los entrenara.

Eloy volvió fascinado y me dijo –– ¡Encontré cosas extraordinarias! ¡Esta gente hace lo que nosotros querríamos que hiciera la gente de las empresas!…Si tú les das una pelota para que jueguen, no se van a tirar la pelota como lo haría la gente normal en una empresa, sino lo que haces es empezar a dialogar sobre ––¿A dónde estás? … ¿Cómo quieres que te la tire? … ¿Con qué mano eres más hábil? ––. O sea… Nosotros que decíamos que la vida ocurre en una conversación, ellos lo tienen como un fenómeno natural.

Esto fue el planteo que él me hizo a mí. Entonces bueno, él quedó muy entusiasmado, de hecho quedamos en una magnífica relación, no solamente con Ojos que Sienten, sino con los integrantes de ese equipo. Pero luego cuando iban a trabajar muchas veces nos precisaban a nosotros, porque necesitaban de un coach que coordinadora, que se hiciera cargo y que además ayudara a la gente a interpretar y a darse cuenta de lo que había ocurrido, en un nivel un poco más profundo que sólo un juego.

Hasta que un día me di cuenta de que nosotros éramos su techo. Que yo hablaba de inclusión y hablaba de diversidad, y resultaba que yo incluía, y de alguna manera me ponía como un ser superior porque tenían que ir conmigo. Y al decirte conmigo, era conmigo o con cualquier otro coach.

Entonces empecé a pensar por qué no se les podría formar como coaches a ellos….

Regina Santiago:

Aclaro. Ese es un paso más allá. Digamos que en ese momento también hubo un desarrollo de conciencia en donde finalmente abandonamos esta parte de la visión paternalista…

Elena Espinal:

Versión nudo….

Regina Santiago:

…no…que es la que nosotros combatimos muchísimo y eso no va.

Tenemos que generar esa conciencia de que cualquier persona con discapacidad tiene derechos, hay que respetarlos, hay que incluirlos, y además no tenemos que buscar que sean iguales, o sea, lo que tenemos que hacer es que se acepten esas diferencias…no.

Elena Espinal:

Y bueno, yo te diría que obviamente si decimos tiene derechos es porque estamos creyendo de alguna manera que…o son menos o hay que valorar algo.

Yo te diría, naturalmente son seres humanos con capacidades increíbles…

(Regina Santiago asiente)

Y te diría que para poder sobrevivir han desarrollado algunas habilidades de manera natural, con una capacidad que nosotros no tenemos.

O sea, hoy me pregunto quiénes somos los discapacitados….

Regina Santiago:

Ok…

Elena Espinal:

Sobre todo frente a esta profesión, en la cual te diría, tengo muchos años de caminarla, trabajo hace muchísimos años en ella a nivel internacional y observo y veo formados a muchísimos coaches en esta existencia, no. Entonces, eso es innegable que tienen otras capacidades desarrolladas, que para adquirirlas a nosotros nos cuesta mucho más.

Lo primero que hice fue salir a buscar alguien que me acompañara en esta aventura. Hable con Ojos que Sienten, obviamente, y luego hable con algunos coaches muy cercanos a mí, para entusiasmarlos con la misión, especialmente con Diana Aisen. Diana trajo a Susy, y buscamos dos que quisieran jugar de supervisores, fueron Ovaldo Vicente y Julián, y nos lanzamos…Julián Robles…Y nos lanzamos a la aventura.

Te digo que la primer clase fui con la computadora y cuando llegué ahí Regina dije ––¿Qué estoy haciendo? –– o sea…esta gente en Power Point––….

Regina Santiago:

Si, o sea…Tú tendrías que haber pensado, justamente, salir de tu zona de confort, pero no lo habías pensado…la situación te hizo…

Elena Espinal

Haber…

Sí lo pensé, al punto tal que pensé que hasta iba a ser mí propio apoyo, pero ahí también me di cuenta que tú no puedes entrar en un mundo si no estás dispuesto a mirar el mundo como lo mira el que está adentro.

Regina Santiago:

¡Ah, qué importante!…jeje…ok…

Elena Espinal:

…no. Por lo cual decidí que mejor era sin tener nada en la mano. Y además, la otra cosa que compartimos con Diana y con Susy fue, ––Nosotros también tenemos que aprender––, y la formación de este grupo ha sido algo extraordinario. Te puedo asegurar que son coaches de más calidad que muchos otros coaches que se recibieron con los programas normales, y que hoy, que estamos tratando de reconstruir porque vamos a repetir el proceso, con nuevos ciegos que se quieran formar, nosotros mismos nos damos cuenta que más que haber seguido un programa que sí se cumplió, hemos ido desde sus propias historias, desde las propias inquietudes de ellos. Y creo que hoy estamos confrontando que tal vez para aprender se necesita mucho más relación, mucho más amor, mucho más estar con ellos, que seguir un temario.

Fue algo fuertísimo como aprendizaje.

Regina Santiago:

 

¡Qué gran descubrimiento!….

Elena Espinal:

¡¡Ah!!… ¡Impresionante!… Y hemos descubierto por ejemplo, todos estos que se han recibido no son ciegos de nacimiento, son ciegos desde algún momento de su vida por alguna razón, y hemos visto cosas realmente importantes.

Uno, nos escuchan con una calidad de escucha superior a la nuestra. Ellos se dan cuenta de las distancias, por cuán lejos llegan las voces.

Regina Santiago:

O sea, ellos son capaces de percibir… o sea, de medir las distancias justamente a través del sentido del oído.

Elena Espinal:

Sí. También se dan cuenta s tú cambiaste la posición de tu cuerpo. Por el tono de voz, por la inflexión. Entonces ellos saben si estás tenso o tensa. O sea, realmente tienen una capacidad de escucha que cuando nosotros la queremos desarrollar en la gente que ve, nos cuesta mucho más.

Tienen también una capacidad de confiar superior a la nuestra. Porque ellos han tenido que confiar en la vida, si no podrían cruzar la calle, Regina.

Regina Santiago:

Claro.

O sea, y en una ciudad como ésta además.

Elena Espinal:

Si yo te vendo los ojos y te pido que camines rápido de una punta a otra, tú no te vas a atrever a pisar el piso porque tienes miedo a caerte, tienes miedo a lastimarte, tienes miedo a lastimar…y ellos han tenido que confrontar todo eso y saber que hay algo que los cuida y que ellos mismos son capaces de poder hacerlo.

Han trabajado un nivel de confianza que tiene que ver con una confianza vital y con una confianza personal muy importantes.

Regina Santiago:

O sea, ustedes en el papel, en el esquema, tienen marcado, “hay que trabajar confianza”…y la confianza a ciegas… ¿no?

Elena Espinal:

Exacto.

Pero pues…

Regina Santiago:

Yo me imagino que a lo mejor, antes de esta experiencia nunca se habían puesto a pensar realmente que era la confianza a ciegas…no.

Elena Espinal:

Exacto. Y yo te diría que para mí la confianza a ciegas es cuando mejor me entrego porque no sé.

Pero acá no es no sé, acá es, me entrego porque sé de mis capacidades y porque sé que si la vida me puso acá, la vida me va a cuidar.

O sea, han soltado partes del control, que son parte de nuestra cultura… ¡y que son una locura!…

Regina Santiago:

Eso es uno de los grandes aprendizajes, como soltar, como dejar ese control…

Elena Espinal:

(Asiente)

…Y además cómo encontrar una oportunidad. Porque si ellos vienen a hablar de posibilidad con la gente, que es la base del coaching, crear algo que no está para tu vida, ellos han tenido que hacerlo y son seres que hablan de eso.

Ellos perdieron la vista y han tenido que encontrar no la resignación, sino la capacidad de crear algo más grande para su propia vida… ¡sin ver…!

Regina Santiago:

Fíjate que, sí hemos tenido la oportunidad de entrevistar a algunas personas que…que no ven…a algunos ciegos, aquí en el programa, y justamente el énfasis que ponen es ––Dejemos de pensar en lo que no tenemos, enfoquémonos en lo que sí tenemos ––…¿no?…

Elena Espinal:

Y en lo que pueden desarrollar.

Regina Santiago:

Exactamente…Con eso que sí tienen…

Elena Espinal:

Entonces. Tuvimos una primera generación de 14. Catorce que ya están absolutamente encaminados y ahora queremos empezar otra.

Entonces estamos buscando quiénes quieren formarse, obviamente no es solamente querer, es también cumplir con determinados requisitos, es tener la disposición para estudiar, para aprender. Y yo creo que no se puede aprender coaching sin hacer un profundo proceso personal…que estén dispuestos a un profundo proceso personal…

Regina Santiago:

A ver…Espérame, espérame, porque esto…esto es muy importante no nada más para nuestros radioescuchas que tienen alguna discapacidad, sino para quienes no tienen alguna discapacidad evidente.

Entonces. El asunto para hacer el coaching es estar…o sea, la primera actitud es estar dispuesto a abrirse y a cambiar.

Elena Espinal:

Haber.

Es imposible estudiar medicina, sin cuando tú lees sobre alguna enfermedad no pienses en los síntomas y te fijes si los tienes, ¿no?

(Regina Santiago asiente)

…es imposible querer estudiar proceso transformacionales del ser humano sin atravesar alguno, porque desde qué lugar puedes escuchar lo otro.

Cuando tú crees que la gente no cambia o las cosas no pueden cambiar, no puedes ser coach.

¿Ahora, si tú no haz podido cambiar, cómo es posible que creas que los demás pueden cambiar?

Regina Santiago:

Bueno ya tenemos que ir cerrando un poco.

Mauricio, tú…bueno, tú estás en el proceso del coaching, tú ya haz tenido oportunidad de escuchar a Elena, escuchar estas reflexiones. Compártenos por favor qué te ha dejado esta experiencia en particular.

¿Con qué se va Mauricio a seguir con su vida y a seguir con su coaching?

Mauricio Cruz Rugeiro:

Que los seres humanos somos seres completos, que ésta completud (sic) no es sólo una declaración, sino que también es una experiencia de vida.

Yo recuerdo mucho a las personas que se graduaron con la doctora Elena y dice una frase que me encanta. La escuchas decir:

“Voy a trabajar como tu coach para acompañarte en que tú puedas ver el mundo de posibilidades”.

Regina Santiago:

O sea. Ella desde esta parte de que no es invidente te está diciendo te quiero acompañar para que puedas ver nuevas posibilidades.

Mauricio Cruz Rugeiro:

Así es.

Regina Santiago:

¿Elena, con qué te quedas de esta conversación?

Elena Espinal:

Mira, yo me quedo con la alegría y compartir. Ojalá y alguien…a alguien esta conversación lo haya movilizado.

Nosotros hemos armado una compañía que se llama Coaching con Visión.

Esta compañía obviamente es una sociedad civil. Lo que busca es no solamente formal coaches ciegos, que consignan dignamente un trabajo profesional, sino además, a los que podamos darles trabajo. Y nosotros estamos haciendo programas de coaching mugí interesantes, para empresas… a través de Coaching con Visión.

Que ojala las empresas estén dispuestos a hacer este tipo de experiencias, sobre todo con los mandos que hoy no tienen acceso al coaching, porque el coaching es un proceso caro…los mandos más bajos.

Aquellos que hay que formar como líderes, pero que no hay que olvidar que los mandos más bajos, dada la estructura de las empresas, son los que están en contacto con el cliente…no.

(Regina Santiago asiente)

Entonces. Impactar en ese nivel, impactar a través de la experiencia de trabajar con estos coaches, puede cambiarles definitivamente la calidad de relación con su cliente.

Ojalá consideren la posibilidad de conversar con Coaching con Visión. El teléfono nuestro, si me dejas…

Regina Santiago:

Sí, claro.

Elena Espinal:

…es 55.50.89.72.35.

Regina Santiago:

Perfecto Elena.

Pues ya nos ha comido el tiempo.

Los invitamos a que revisen nuestro blogg OMCIM Cultura de la Discapacidad, donde encontrarán información que se actualiza diariamente…

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