Piña Palmera, brisa para personas con discapacidad (portal noticias.net-Oaxaca/México

Labor de 3 décadas; nació como albergue, ahora es una casa de rehabilitación para indígenas marginados

HUGUET CUEVAS/FOTOS: AMADO RAMÍREZ – ENVIADOS

Jue, 08/21/2014 – 01:23

ZIPOLITE, SAN PEDRO POCHUTLA, Oax.- Amanece apaciblemente en la costa oaxaqueña. La humedad se percibe en la piel, se escucha el cantar de las aves al tiempo en que la temperatura, conforme avanza el día, va incrementando. El olor a sal se vuelve más intenso, a pocos metros está el mar.

A un costado del acceso principal a la playa de Zipolite se ubica el Centro de Atención Infantil Piña Palmera, institución que aborda el trabajo con personas con discapacidad desde una perspectiva de inclusión comunitaria.

Nació hace 30 años y desde entonces se ha dedicado a trabajar con población indígena, –zapotecos y chatinos principalmente–, de muy bajos recursos.

Entre las múltiples palmeras que embellecen el lugar se encuentra una casa muy particular. Ahí duermen Paco, José, Malena y Alfredo en cuartos separados. Afuera, en el corredor, su ropa está tendida, cerca de ahí están algunas sillas de ruedas y cartelones con indicaciones sobre su alimentación y cuidados. Los cuatro, por situaciones adversas, nunca pudieron regresar a su casa. Nadie volvió a reclamarlos y no conocen más hogar que éste.

Malena es de Mazunte, Santa María Tonameca. Su madre falleció cuando era niña, dejando en orfandad también a cuatro hermanos. Todos fueron recogidos por el equipo de Piña Palmera y luego entregados a la abuela, todos menos ella. La mujer no sabía cómo apoyarla en su rehabilitación y decidieron que permaneciera aquí.

Paco llegó de un año de edad pesando un kilo y medio, presentaba una grave desnutrición y parálisis cerebral con epilepsia. José viene de Puerto Escondido, su madre falleció cuando él nació y su tía lo cuidó, pero no por mucho tiempo porque murió repentinamente.

Alfredo vivió durante sus primeros años de vida en un hospital, su madre tenía un retraso mental muy severo que le imposibilitó hacerse cargo de él. Es originario de Comitán Chiapas. Anduvo peregrinando hasta que las autoridades médicas lo canalizaron a Piña Palmera. Ahora todos están bajo la asistencia de “madres cuidadoras”. El más joven cumplió ya 26 años y el de mayor edad 34.

“Son los únicos que viven aquí de forma permanente porque no pudieron ser reintegrados, el resto sólo viene de entrada por salida a su rehabilitación”, explica la vicepresidenta de Piña Palmera, Araceli Rodríguez. La también terapeuta explica que si bien en un inicio el proyecto surgió con la idea de ser un albergue, hubo un cambio porque muchas familias lo veían como la oportunidad de evadir responsabilidades y abandonar a sus hijos.

EL PROYECTO

Piña Palmera parte de la necesidad de emprender una rehabilitación desde la comunidad. Sus esfuerzos se enfocan en cambiar la manera en cómo la gente trata a personas con discapacidad, promoviendo programas de concientización y rehabilitación para familias, escuelas y comunidades locales.

Además, busca que quienes viven en un contexto rural de extrema pobreza, eleven su calidad de vida.

Durante recorrido por la institución Araceli Rodríguez expone que la familia es parte esencial de todo el programa de sensibilización y formación, porque ellos viven en relación directa con sus hijos. Asimismo, comenta que no sólo existe el rechazo y abandono, en el polo opuesto está la sobreprotección.

FINANCIAMIENTO

Piña Palmera se financia principalmente de los recursos que logran obtener de diversos proyectos, además de donativos. Cuenta con instalaciones donde se ofrecen terapias y rehabilitación con costos accesibles. En muchos casos reciben como pago productos en especie. De eso se trata la ayuda, acercar los tratamientos sin que esto lastime los bolsillos de pacientes y familiares. Incluso, cuando no cuentan con maíz, frijol o café, los familiares pueden pagar la atención con mano de obra, a través de tequios, explican.

ECONOMIA SOLIDARIA

Para apoyar a las familias indígenas con alguna persona con discapacidad, también se cuenta con una tienda de productos orgánicos que pertenece a una red de economía solidaria. Irene Melchor Vásquez, encargada del establecimiento, explica que éste tiene como objetivo hacer personas independientes económicamente.

Se puede encontrar licor de jamaica, cremas naturales, jabones (kiwi, manzana, chocolate, fresa, coco y miel), café, crema de cacahuate con miel, chocolate en polvo, tazas y artesanías.

El tequio por la vida

Es viernes pero la jornada de trabajo inicia temprano en Piña Palmera. Hoy toca limpieza general. En el grupo hay de todo: jóvenes con ceguera, discapacidad motriz e intelectual. Es el grupo de apoyo, muchos de ellos llegaron buscando ayuda y con el tiempo se integraron las filas laborales de esta organización. Algunos preparan el desayuno, otros limpian las instalaciones y unos más barren el patio. Aquí han aprendido a valerse por sí mismos y emprender una vida independiente.

Discapacitados y discriminados

Hace treinta años la discapacidad en esta zona rural indígena era presa de los prejuicios más recalcitrantes y el abandono deshumanizado de jóvenes y niños que la padecen

A los niños y niñas con discapacidad se les asignaban calificativos peyorativos. En los hogares se volvió común amarrarlos a la silla o encerrarlos en sus cuartos, ya sea por rechazo o por sobreprotección, explica Flavia Anau, la coordinadora general del proyecto.

Tampoco se conocía el significado de la palabra discapacidad o la diferencia entre la enfermedad y la discapacidad y el concepto de rehabilitación o reinserción social.

Muchos eran segregados y marginados no sólo de la familia sino de la misma comunidad al considerar que jamás podrían llegar a ser productivos, sin embargo, hoy el panorama es distinto.

Aquí, como en otras varias localidades de la costa oaxaqueña, el aislamiento en que se encuentran las comunidades, la falta de una atención médica especializada, la lejanía con los centros de salud, la escasa información sobre la discapacidad y la pobreza local son factores que contribuyen a la exclusión social de cientos. Lo es también la imposibilidad de comunicarse en español, pues muchos hablan la lengua zapoteca o chatina.

EL PROYECTO

-Piña Palmera cuenta con 600 beneficiarios en activo

-Piña Palmera utiliza la estrategia de Rehabilitación Basada en la Comunidad (RCB), método que también aplican en sus visitas a los pueblos indígenas a cuya población capacitan periódicamente

El equipo está conformado por capacitadores en lenguaje, terapia física y ocupacional, un trabajador social, una antropóloga, una psicóloga, personas con discapacidad visual y física.

En 1984, el señor Frank Douglas, construyó una casa-albergue para niños con discapacitad y abandonados. De 1984 a 1990 funcionó principalmente como albergue, ofreciendo alimentación, asistencia médica y apoyo escolar. Anna Johansson, de Suecia, asumió la dirección a partir de noviembre 1986, cuando falleció el fundador y en febrero de 1989 se constituyó legalmente esta asociación.

-Contacto: Flavia Anau

Correo electrónico: caipinapalmera@gmail.com

Teléfono (01) 958- 58 43147

70% de la población con discapacidad tienen más de 45 años

4.47% de personas con discapacidad en el estado vive en la ciudad de Oaxaca

55.5% del sector no puede caminar o moverse

1 de cada 3, el 34%, lo es a causa de una enfermedad

31% de la población con discapacidad es económicamente activa

27% de personas con discapacidad ven en el desempleo el mayor problem

Fuente: Inegi, Enadis y CIEDD

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