Hoy por ti mañana por Mí. Cultura de la Discapacidad (IMER 660 AM) Regina Santiago (conductora) entrevista a la periodista independiente Elia Baltazar, de la organización Periodistas de a Pie.  

En esta conversación se aborda el tema del estilo periodístico de la organización Periodistas de a Pie, a la que pertenece Elia Baltazar, también autora del reportaje: “En el Aeropuerto Quieren que me Quite la Prótesis como si fuera un reloj”.

En tal reportaje para El Universal, Elia describe el espíritu siempre positivo de Liliana, una mujer a la que en su niñez le amputaron una de sus piernas, al encontrársele cáncer en los huesos. Además de ello, pone el acento en la falta de regulación y de condiciones óptimas, para la producción de prótesis.

En la charla, Elia Baltazar y Regina Santiago también rechazan la lástima como una forma de discriminación y abundan en la filosofía plasmada en el  manual contra la discriminación, elaborado por Periodistas de a Pie.

En este marco, reconocen el esfuerzo de algunos periodistas, en especial de Katia D´Artigues, para que en las reformas a la ley de telecomunicaciones se incluyeran los derechos de los discapacitados.

Regina Santiago:

Esta tarde tenemos como invitada a Elia Baltazar, periodista independiente especializada en temas urbanos.

Elia Baltazar ha trabajado como reportera y editora de periódicos como La Jornada, El Independiente, Excélsior y Mira.

Actualmente colabora para distintas revistas y páginas web, y pertenece a la organización Periodistas de a Pie.

Bienvenida Elia.

Elia Baltazar:

Qué tal Regina, muchas gracias por la invitación, es un gusto estar contigo.

Regina Santiago:

Elia es autora de uno de los reportajes mejor logrados en términos de lo que consideraríamos buenas prácticas para la cobertura del tema de la discapacidad. El domingo 22 de febrero de 2012, El Universal publicó un reportaje de Elia Baltazar titulado “En el Aeropuerto Quieren que me Quite la Prótesis como si fuera un reloj”.

El resumen de la nota nos dice que: ´Lilian es una psicóloga de 27 años que trabaja 8 horas al día parada sobre una pierna de carne y hueso y otra de metal. Dice que es una chica afortunada porque nada, baila y salta en un solo pie. Tomó práctica en un país donde adquirir una prótesis puede ser tan caro como comprar un vocho o hasta desembolsar un millón de pesos. Pasamos un día entero con ella´.

Este es un gran resumen de la nota, porque con unas líneas ya nos dibujaste quien será el personaje la de la historia que nos vas a contar, ya comenzaste a crear una cierta empatía y una cierta simpatía con la historia de Lilian, y ya metiste al lector en el conflicto de una mujer con una pierna amputada, que vive en este México nuestro lleno de contrastes.

Pero tu reportaje está narrado en primera persona Elia, así que para que sigas recordando, por qué no nos lees el primer párrafo de esta historia.

Elia Baltazar:

Bueno, pues con mucho gusto les leo este trabajo que para mí fue además un gusto leerlo.

“Esta historia navegaba en Internet. Una chica escribe sobre zapatos como quien desea un lujo inalcanzable. Comencé a leer sin mucha atención, más por curiosidad que por interés. Unas horas más tarde, había devorado su blogg y escrito un mail a la autora. Le pedí una entrevista y me encontré con ella en un kinder, donde pasa 8 horas de pie, entre niños de 4 años, que atiende todos los días de 7 de la mañana a 3:30 de la tarde y a quienes enseña, cuida y sirve de comer. Ahí hablamos sobre su deseo de unos tenis que desde hace 2 décadas no ha podido usar y de su preocupación por encontrar el modelo de zapatos adecuado para la boda de una amiga. Ella será la dama de honor y su margen de búsqueda se reduce a dos opciones, que sean talla 2 y que tengan 3 centímetros de tacón, ni más ni menos, de lo contrario no calzarán con la prótesis que usa desde los 6 años, cuando le amputaron una pierna por cáncer de hueso.”…

Regina Santiago:

Bueno Elia, cuando yo estudié comunicación se decía ––No hay nada más que una noticia de ayer––, sin embargo, internet nos ha cambiado todos esos parámetros y bueno… ¡este reportaje no envejece!, evidentemente.

¿Qué se siente volver a estas líneas un par de años después de que realizaste tu trabajo y que lo publicó El Universal? ¿Qué otras escenas te quedaron grabadas de ese día o de esos días que pasaste con Lilian?

Elia Baltazar:

Bueno, la verdad es que una de las cosas que me llevó a buscar una historia de este tipo es que de repente uno sale y empiece a ver a los que sí ve, pero empieza a pensar a los que no ve. Y entonces en algún momento, en algún trabajo extra periodístico que estaba realizando en ese momento, fui a la Facultad de Ingeniería de la UNAM donde tienen un equipo de gente, un equipo muy profesional, muy completo, de chicos que están trabajando sobre proyectos de prótesis.

Y entonces, lo primero que se me vino a la mente fue ¿y dónde está esta gente?, porque yo nunca he visto a alguien…bueno sí los he visto, pero no he reparado en cómo es la vida de una persona que ha perdido un miembro.

Regina Santiago:

Es que fíjate…haber…me detengo un momentito en esta reflexión que haces porque en el programa nos ha tocado mucho esta parte, de decir, ––Los miras, pero no los ves–– ….no los observas…no te metes justamente en esas historias que puede haber con gente que simple y sencillamente cuando no te toca de cerca el tema de la discapacidad, pues simple y sencillamente son invisibles.

Elia Baltazar:

Y no sólo eso Regina, lo que yo reflexionaba en ese momento era, bueno, si uno que es periodista y que de alguna manera está como atento a ciertas cosas que lo rodean…todos los días estar buscando una historia, sobre todo cuando eres periodista freelance, estás buscando por todas partes algún pretexto para hacer alguna historia periodística, algún reportaje…de pronto pensaba. Bueno…no sólo, ¿a qué se enfrenta esta gente?, sino en este propósito que tenemos desde Periodistas de a Pie de escalar siempre las historias de testimonio a historias que revelen las estructuras a través de las cuales se mueve el ciudadano.

Y por eso, la historia de Lilian en realidad fue un grato…muy grato…cómo decirlo…una grata historia que en realidad tenía como propósito algo más ambicioso que era, pues revelar cómo en México no le ponemos las cosas fáciles para la gente que ha sufrido la pérdida de algún miembro, como en el caso de Lilian, y cómo a pesar de sus deseos y de su propósito de moverse de manera independiente…ella es una chica muy independiente, es una chica muy completa, es una chica muy positiva…pero cómo a pesar de sus propósitos por moverse de manera independiente, pues en esta ciudad, por lo menos en esta ciudad de México, no se la hacemos nada fácil.

Y también cómo nadie ha visto o nadie se ha preocupado por crear una política pública de salud, en atención a las personas que han perdido algún miembro.

Y esto es preocupante porque, como tú sabes, México tiene uno de los índices más altos de población con diabetes y una de las consecuencias de la diabetes mal tratada pues es la pérdida de algún miembro.

Los números que en ese momento me proporcionaron las autoridades de salud, pues ya daban cuenta de ésta preocupante tendencia a la alza, de la gente que tenía que ser amputada a propósito de la diabetes, y que de alguna manera no había capacidad… no hay un centro de producción…o sea, había en ese momento un pequeño taller por parte de la Secretaría de Salud, pero no hay una política pública de atención a las personas que pierden miembros.

Y mucho menos… pues la atención de la gente de preocuparnos de cómo subirán las escaleras de una estación de Metro alguien como Lilian que tiene prácticamente amputada toda la pierna…y que bueno, el proceso de adaptación es un proceso largo, es un proceso doloroso y que también tiene que ver mucho con la disposición…bueno, la capacidad económica de la gente, y la disposición de prótesis en el mercado.

Es un tema también muy complicado, hay una falta de regulación absoluta, por lo menos la había en ese momento, completamente una falta de regulación absoluta. Yo fui a un taller que se encontraba…allá por Insurgentes, allá por la salida a Indios Verdes o una cosa así….que pudo haber pasado perfectamente por un taller de bicicletas y en donde construían prótesis.

Y entonces, pues…sin una norma de salud, sin ninguna posibilidad de comprobar calidad, capacidad…y nada baratas…no…estamos hablando de piezas que valen entre 10 mil, 13 mil, 15 mil pesos, hasta unas muy sofisticadas de empresas europeas que pueden valer un millón de pesos.

Regina Santiago:

Es que justamente Elia…bueno, yo quisiera hacer énfasis para también nuestro público… y para quizá también para algunos de nuestros radioescuchas que en algún momento quieran estudiar periodismo o estén vinculados con el periodismo de alguna manera… la riqueza de tu reportaje es justamente de que  nos lo llenas de datos… o sea, datos muy bien investigados que nos dibujan toda esta problemática, que tú nos acabas de narrar, pero lo entrelazas con este retrato también logrado de Lilian. O sea, nos creas un personaje, nos creas una historia, nos vas metiendo y finalmente vamos compartiendo también con Lilian los momentos de triunfo y los momentos de desesperación. Toda esta parte también que descubriste y que te narró de su…de la forma también en la que ella está participando ayudando a los demás…no. Ella está en los hospitales, está también en el kinder, pero también había esta parte del acompañamiento que hace a los niños que van a amputar…no.

Elia Baltazar:

Sí. Ella de alguna manera, en un periodo de su vida en un hospital se dedicó como a compartir su historia con los niños que por alguna razón…. como fue el caso de Lilian, que por causa de un cáncer perdió la pierna…

Un poco a demostrarles que la amputación o la pérdida de un miembro no significa perder la vida.

Es verdad que es un proceso complicado en el que influyen muchísimos factores, ella misma me lo decía… ––Mi familia, el respaldo, el apoyo…––,       ––Yo seguí siendo una más…––

No permitió nunca que tuvieran un trato especial con ella.

O sea, hasta donde sus posibilidades o hasta donde ella le tocaba su responsabilidad tenía una vida normal. Y, evidentemente, trataba de apoyar o de convencer a quienes atraviesan por este proceso que es muy complicado psicológicamente. Trataba de apoyarlos para que pudieran traspasar…ese…ese golpe, de alguna manera…esa pérdida…, traspasarla de la mejor manera.

Ella me contaba que de algún modo quizá lo pasó de una manera mucho más tersa o mucho más fácil, porque era una niña cuando le ocurrió. Entonces, había como poca consciencia de lo que estaba perdiendo y se acostumbró a no tener pierna… Básicamente… ¡Y nadaba… y saltaba de un sillón a otro!…como que no fue tan consciente de lo que quizá hasta socialmente significa la pérdida de un miembro.

Entonces, trataba de compartir esa experiencia o esta percepción de que se podían hacer muchas cosas, de que se podía tener una vida normal, frente a ello.

A mi lo que me llenó de alguna manera de un sentimiento de ternura, debo decirlo… y también de solidaridad, son estos pequeños gustos que nosotros damos por hecho…no…como comprarse unos zapatos, que para gente como Lilian pues significan todo un reto y significan toda una renuncia. A ella le gustan los tenis pero no puede usar tenis, porque no hay tenis apropiados para su prótesis. Le encantan los zapatos de tacón, pero no hay zapatos apropiados para sus pies…para su prótesis, que pueda usar con su prótesis.

Esos pequeños gustos, esos pequeños lujitos que para nosotros son… que pasamos ya, ni siquiera nos detenemos a pensar en lo que significan esos pequeños gustos… pues para gente como Lilian, para gente que ha perdido miembros en este país, sobre todo las piernas o los pies, que hemos visto en el tema de la diabetes es de los principales miembros…la amputación de pies en algunos casos… pues significan mucho. O sea, significan una vida normal.

Entonces de ahí el propósito de tomar esta voz de Lilian…está voz que también me gustó y también la busque y la elegí porque no es un testimonio de derrota, uno…

Regina Santiago:

¡No…Lilian es una guerrera!…no. Lilian es una guerrera.

Elia Baltazar:

…Y tampoco es esta historia de TV Azteca donde, –– ¡Aaaah…! ¡A Paquito le cortaron el pie! ––….

Y todos lloramos…Lo sentimos mucho… ¡No!…

No es una historia que pretende dar lástima, sino, al contrario, es una historia a partir de la cual se pretende evidenciar la falta de políticas públicas.

Regina Santiago:

En este programa hemos enfatizado mucho Elia, que la lástima es una forma de discriminación. Entonces…

Con ese pensamiento nos quedamos porque tenemos que hacer una pausa y regresaremos para platicar un poco más sobre lo que es Periodistas de a Pie.

(Corte comercial)

Regina Santiago:

Esta tarde estamos conversando con la periodista Elia Baltazar.

Al presentarte dije que perteneces a la organización Periodistas de a Pie.

En su sitio web ustedes se identifican como una organización que surge a partir del deseo de hacer un periodismo que busque la dimensión social en cualquier tipo de suceso noticioso y que quieren ponerle rostro humano a la noticia.

Eso fue lo que tú hiciste en este reportaje…muy bien hecho Elia.

Ustedes quieren enfocar la información desde la perspectiva de los derechos humanos, quieren explicar por qué le pasa lo que le pasa a la gente: a través de la denuncia, la exposición de causas y la propuesta de soluciones.

Cuéntanos un poco más de la historia de esta organización, de tu participación, y de los retos que han enfrentado en términos de este enfoque tan especial que le dan a la cobertura informativa.

Elia Baltazar:

Bueno me gustaría tomarme la libertad antes de decirte que en Periodistas de a Pie somos autores del único manual que hay en México de periodismo contra la discriminación, en el cual evidentemente los temas de discapacidad fueron uno de los ejes que analizamos en este manual de periodismo contra la discriminación.

Y bueno, como ese caso, nosotros durante los 7 años que llevamos como organización hemos tratado de proponer nuevas formas de abordar la noticia.

Casi todas nosotras venimos, provenimos de medios grandes donde de alguna manera no hay tiempo, por la misma dinámica de la producción de la información, y tampoco interés…la verdad…de reflexionar en lo que hacemos.

En Periodistas de a Pie sobre todo reflexionamos respecto de lo que hacemos. De nuestro trabajo como periodistas, de nuestra responsabilidad.

Y de ahí, desde el principio, por los temas que cada una manejaba, por los temas en los que nos habíamos especializado, los temas de los que escribíamos, pues nos fuimos identificando en torno de un tema: el periodismo social…el periodismo de temas sociales.

Cada una de nosotras en ese momento, pues cubría salud, mujeres, niños, víctimas….etcétera….

Bueno, todavía no empezábamos con ésta etapa…

Regina Santiago:

…de violencia…no.

Elia Baltazar:

…con esta terrible etapa de violencia en el país, pero ya empezaba…esto fue más o menos en el 2007.

Y a partir de eso empezamos a construirnos una identidad entorno a un propósito y entorno a un compromiso, sobre todo: hacer del periodismo una herramienta, un medio útil para los ciudadanos para tomar decisiones. Y para entender por qué le pasa lo que le pasa a los ciudadanos.

No se trata sólo de proponer la denuncia, sino como leíste y como nos explicaste al principio… como tú misma vista en nuestra página… cómo en Periodistas de a Pie ha trascendido el tema del periodismo de denuncia, para proponer un ángulo más nuevo en México, que tiene que ver: ¿Si las cosas están mal, entonces cómo las solucionamos?

Entonces siempre andamos en búsqueda de la historia que…

Regina Santiago:

…eso es muy importante…no…

Elia Baltazar:

…denuncia, pero que también propone.

Y en términos transversales siempre estamos tratando de encontrar las causas estructurales.

A la gente no le pasa lo que le pasa porque sí. O sea, Lilian no puede moverse sola por la ciudad, no porque ella no quiera moverse sola por la ciudad. Es que hay una autoridad que no se ha tomado la atención de pensar que hay gente con cierto grado de discapacidad, como quienes pierden un miembro, que tienen derecho al movimiento, a la movilidad, y la infraestructura de un país o de una ciudad no se los permite.

Entonces, ése es un tema.

Regina Santiago:

Haber Elia.

En esta parte, pensemos…bueno, porque también es un tema que hemos platicado mucho vía twitter…y luego en los bloggs…

Porque coincidimos mucho en el Observatorio de Medios, en OMCIM con las propuestas de Periodistas de a Pie, en donde necesitamos también involucrar más a la sociedad…

Desde luego… ¡O sea…faltan políticas públicas!… ¡Evidentemente!

Le hace falta a los gobernantes, a los legisladores, abrir sus sentidos hacia esta parte tan importante, mirar…

Pero tu reportaje también nos decía… le falta a la sociedad…

¡Nos hace falta a nosotros!….Tenemos que generar también esa consciencia y esa participación de la sociedad. Y en esta parte es muy importante la generación de audiencias críticas. De lectores críticos, de que tomemos consciencia…que critiquemos a las autoridades, pero que también nos critiquemos a nosotros. Y que también nos critiquemos como periodistas y como académicos.

¡Nos está faltando!…Nos está faltando hacer más cosas.

Elia Baltazar:

Pues mira yo la verdad es que soy muy… a lo mejor les parezco muy comprensiva con los ciudadanos, pero a mi me parece que el primer ángulo, el primer señalamiento siempre tiene que ir con las autoridades, porque son las que tienen la capacidad de cambiar las cosas.

Los ciudadanos podemos opinar, podemos participar. En este país, me parece que hay una…incluso una percepción equivocada de la falta de participación. Si no… no hubiéramos tenido un 68, un 71, un 2006, un 2012, donde la gente ha participado. Donde la gente ha salido a las calles…

…¡Y la historia de los movimientos sociales en este país nos dicen lo contrario! Siempre ha habido, digamos, disposición y propósito en participar. Lo que no ha habido son disposición y propósito de escuchar y cambiar las cosas.

Por el otro lado… O sea, quien tiene la capacidad de cambiar las cosas es quien recibe un salario para tomar decisiones políticas en este país. Y en este país las decisiones políticas se han tomado muy al margen de los deseos de los ciudadanos.

Entonces, sí creo que esta parte de hacer consciencia, de hacer cultura solidaria y ciudadana, pues sí les corresponde a los ciudadanos…

Pero también me parece Regina, que tampoco los medios son el mejor medio para ofrecer la mejor información para los ciudadanos.

Pocas veces vemos en los medios de comunicación formales…pocas veces vemos en la noticia que se produce en el día a día, el equilibrio, por ejemplo…no. La contratación de fuentes, las versiones encontradas, las dos partes de la historia. O sea, ese tipo de información es el que provee…la que provee de las herramientas suficientes, de los elementos suficientes a un ciudadano, para la toma de decisiones. Pero si a un ciudadano, a través de los medios, cualquiera que se traten: prensa, televisión o radio, sólo se le expone una parte de la historia, evidentemente la construcción que se haga de la realidad o de lo que les rodea, de su entorno, será sólo de esa parte. La otra voz no existe. La otra voz no está expuesta, la otra parte de la historia no está para tomar decisiones.

Entonces, yo trato de ser… la verdad es que ya hay suficientes voces que señalan hacia los ciudadanos. Yo prefiero seguir enfilando las baterías y la mirada hacia las autoridades. Porque me parece que el tema de la exigencia de rendición de cuentas sigue siendo un tema pendiente.

Regina Santiago:

¡Ah, no, tienes toda la razón!

Ahora. Yo estuve pensando un poquito en algo que es relativamente reciente y nos tocó aquí en el programa.

Resulta que a las autoridades cuando presentan la propuesta de ley sobre telecomunicaciones….

¡Se les olvidó la parte de la discapacidad!…

Elia Baltazar:

…Se les olvidaron muchas cosas.

Se les olvidaron los derechos de las audiencias…vamos.

Regina Santiago:

Lo interesante es que académicos, periodistas, entre ellos Katia D´Artigues…y varios periodistas empezaron a insistir también en esa parte. Y bueno, pues estaba muy bien fundamentado.

¡Se les olvidó!…. Haber….

¿Y ahora qué hacemos?

Entonces. Se fueron con los senadores, provocaron una presión y por lo menos en esa parte hubo modificaciones. Entonces, esa es la parte que a mi me gusta también subrayar y decir sí se puede. O sea, cuando hay también esta parte de no dejar los cabos sueltos y de decir, ––Aparte de denunciar que se te olvidó, te voy a dar…como decían las abuelitas, el remedio y el trapito. O sea, te voy a decir qué es lo que tienes que poner. Y esto es lo que tiene que ir también en términos de que es lo mínimo que puede incluir en la ley de telecomunicaciones para que vayan ciertas cuestiones muy buenas para la gente con discapacidad intelectual.

Entonces, hay que hacerlo. Y sí, también tenemos que convencernos de que sí tienen consecuencias éstas partes de denuncia, como tú decías, evidentemente tiene que actuar la autoridad, pero también…o sea, los periodistas tenemos que darle seguimiento también a ciertos temas, no. Tenemos que insistir y bueno, no nada más dejarlo en que ––Ya te dije––…no…sino vamos a seguir insistiendo hasta que veamos esos cambios que son necesarios…

Pero, o sea, también sí es muy importante generar esta nueva actitud. De eso se trata la cultura de la discapacidad que es la parte de reflexión que estamos haciendo en este programa. De que tengamos una nueva actitud hacia los temas, de que no pensemos que tenemos que tenerle lástima a la gente. O sea, no te voy a negar que al leer tu reportaje terminé con un nudo en la garganta y terminé con una sonrisa también…con las dos cosas.

O sea, lograste esas dos partes, no…por una parte, que me indignara cuando tú nos ibas llevando junto con la indignación de Lilian, y por otra parte que me alegrara con sus triunfos, con sus pequeñas victorias, pero que son grandes victorias precisamente porque tenemos que reconocer…y tú nos haces reconocer esos grandes esfuerzos.

O sea, es el momento también en el que Lilian denuncia ante los medios de comunicación la discriminación que hay en su escuela y que no hay repercusión, que nadie le hace caso y que no hay consecuencias. Pero también tendría que ser como un llamado a los propios medios, haber si le decimos chance, le dimos oportunidad de hacer su denuncia, pero a lo mejor también la dejamos sola.

Elia Baltazar:

La verdad Regi yo insisto, no sé, no estoy segura, de si en un tema como la discapacidad en el ámbito de la ley de las telecomunicaciones hubiera tenido otras repercusiones si no hubiera estado gente que es líder de opinión como Katia (D´Artigues) y que ha sido además…ha tomado la bandera de la discapacidad, ha emprendido una batalla muy importante, porque la misma presión y la misma movilización…hubo por parte de la gente, de los twiteros, blogueros, gente que está muy involucrada en internet…y en ese aspecto no se cambiaron… no se cambiaron las normas propuestas que son muy, muy, muy criticadas, pues…Entonces yo tengo ahí insisto, tengo ahí una percepción mucho más encaminada a cuestionar la actitud de las autoridades que de los ciudadanos. Y también, una de las cosas que a mí me parece importante y que quizá a lo mejor en un acto de autocrítica a mis propios textos no termino de convencerme es: este reportaje debió hacer más énfasis en la necesidad en que a Lilian nunca más le pidan en un aeropuerto, una autoridad, que se quiete la pierna para poder pasar el detector de metales.

Regina Santiago:

Bueno…o sea. Nos quedan muchos retos Elia. Y yo creo que también uno de los retos que yo asumiría desde la academia sería, tenemos que enseñarle a los chicos están aprendiendo periodismo a que también tomen en cuenta a esta parte de la población. Si ya nos dimos cuenta nosotros, para nosotros dejó de ser invisible, pues hay que dejar de ser invisibles para más personas…no.

Yo creo que pues esa sería una de las conclusiones.

¿Qué mensaje tendrías así rápidamente cerrar nuestro programa, qué le dirías a nuestro público que nos está escuchando?

Elia Baltazar:

Pues yo le diría, primero a los periodistas, que hay una enorme agenda de temas entorno de la discapacidad, historias muy bonitas, historias muy interesantes que pueden revelar cosas muy….debilidades todavía de nuestro sistema de atención a la población con discapacidad.

Y a la gente le diría que exija buen periodismo, que no lea lo que es basura y que exija mejor, cosas mejores. O sea, solamente de quienes consumen medios podemos lograr que haya un mejor periodismo. Castiguen a los malos medios.

Regina Santiago:

Me encanta tu complicidad para la formación de audiencias críticas e inteligentes Elia.

(Ríen)

Bueno pues ya se nos acabó el tiempo. Los invitamos a que revisen nuestro blogg OMCIM Cultura de la Discapacidad, donde podrán leer completo el reportaje de Elia Baltazar. No se queden con lo que les estamos contando nada más…además tienes unas estupendas fotografías, muy significativas.

En el blogg también están las grabaciones de nuestros programas anteriores, por si se los perdieron, o por si quieren volverlos a escuchar y compartir. Ahí también pueden dejarnos sus comentarios y sugerencias, y solicitudes para participar…

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