Discapacidad: la inclusión juega a favor de tu empresa por Daniela Pastrana, revista Magis-ITESO/Guadalajara-México

Son de sobra conocidas las dificultades que experimentan las personas con discapacidad física o mental para integrarse al mercado laboral. Aunque los esfuerzos en México son incipientes, hay algunas empresas que demuestran que las políticas de inclusión no sólo son positivas desde el punto de vista ético, sino que son benéficas para el desarrollo mismo de su negocio.

DANIELA PASTRANA

MAYO 30, 2013

Empresas y discapacidad

Diego Merino Govela es el segundo de diez hermanos de una familia de clase media asentada en Guadalajara. Nació con síndrome de Down. Cuando concluyó sus estudios en el Centro de Integración Down, fundado por su madre años atrás, tuvo una crisis depresiva.

—Si yo fuera mago y tuviera una varita mágica, ¿qué me pedirías? —preguntó un día su padre.

—¡Un trabajo! —respondió el joven.

La madre de Diego, Magdalena Govela, ha contado esta historia varias veces. Cómo buscaron en vano opciones de trabajo para Diego, cómo decidieron que la única opción era generarlo ellos mismos y cómo instalaron una pequeña fábrica de tamales dentro del Centro de Integración Down, que después trasladaron a la cochera de su casa.

Así nació, en el verano de 1992, Gente Excepcional, una asociación civil que se dedica a la elaboración y venta de tamales con la marca Daunis, nombre con el que los comenzaron a llamar sus primeros clientes, como referencia cariñosa a los chicos Down.

Daunis. Los pioneros

Nueve años después, un grupo de empresarios propuso a uno de los hermanos de Diego trasladar la empresa a la ciudad de México. Y así, en noviembre de 2002, Daunis se instaló en la colonia Roma. Ahora produce 260 mil tamales al año y los vende a empresas como Liverpool, Restaurantes California y Wings.

Daunis es una suerte de escuela, con bolsa de trabajo incluida, para personas con síndrome de Down o con discapacidad intelectual leve o moderada. Otorga una beca de dos años a jóvenes con discapacidad, a los que entrena, no sólo en la elaboración de tamales, sino también en los procesos administrativos y de venta de productos. El programa incluye seguimiento psicológico y está basado en un proyecto de educación incluyente desarrollado en Roma en 1990, a partir de la tesis doctoral del pedagogo Miguel López Melero. El objetivo central de ese proyecto es conseguir la independencia de las personas con discapacidad intelectual.

Sin embargo, el principal obstáculo es la propia familia, explica Luz del Carmen Luna, responsable de relaciones públicas de Daunis: “Si la familia no apoya, los sobreprotege o no los quiere hacer independientes, desertan o se los llevan, y el proceso no termina”.

En diez años, Daunis ha empleado y capacitado a más de 130 jóvenes. Al terminar su proceso, les ayuda a integrarse a una vida laboral en otras empresas socialmente responsables.

Banamex y Bimbo. Los gigantes

El primer programa de integración laboral en un corporativo en México lo arrancó el Grupo Bimbo, que en la década de los noventa se sumó al Proyecto Aura, creado en 1989 por la fundación catalana Aura con el objetivo de integrar al mercado laboral a personas con discapacidad intelectual, sobre todo con síndrome de Down.

Además de Bimbo, hay otras empresas como Pepsi Co, Hewlett-Packard y Servicios ManPower, que contratan a estas personas. Entre los principales empleadores están Microsoft, Motorola, HP y Merck. También se han incorporado programas de inclusión laboral en consorcios financieros.

“Banamex, por ejemplo, tiene contratadas a más de cien personas con discapacidad”, responde Ricardo Bucio, presidente del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), a la pregunta de qué empresas ofrecen empleos para ellos. Y sí, según su página de internet, el centro financiero dispone de vacantes para personas con discapacidad motriz, auditiva o intelectual.

Desde 2005, Conapred reconoce a empresas públicas, privadas y organizaciones civiles de todo el país que optan por una cultura de no discriminación, con el Distintivo Empresa Incluyente Gilberto Rincón Gallardo, que tiene una vigencia de tres años y puede renovarse. Se ha otorgado a más de 160 empresas de 24 estados.

En el mundo cada vez son más comunes las “empresas incluyentes”. En 2003, la Unión Europea dio a conocer el estudio “Los costes y beneficios de la diversidad” del Center for Strategy & Evaluation Services. La investigación revela que en las empresas que contratan a personas con discapacidad disminuye el ausentismo, aumenta la calidad del servicio y, sobre todo, se promueve la reputación de la empresa y se refuerzan sus valores.

Sophie Bornot, consultora de responsabilidad social corporativa, sostiene lo mismo en el libro La discriminación en las empresas, editado por Conapred (2005): “Los trabajadores con alguna discapacidad, a los que generalmente se considera más onerosos, toman menos días libres por razones no vinculadas a su discapacidad y suelen trabajar para el mismo empresario durante más tiempo que los demás empleados”. Otra investigación, “Estudio de situación actual del entorno empresarial respecto a la inserción laboral de las personas con discapacidad. Conceptos, percepciones y actitudes”, realizado en conjunto por las fundaciones Once y Manpower en 2008, muestra que la inserción laboral de personas con discapacidad se percibe como una experiencia positiva en ocho de cada diez empresas que lo han hecho.

Distintivo por la inclusión

El distintivo empresa incluyente “Gilberto Rincón Gallardo” es un reconocimiento público de responsabilidad social que la Secretaría del Trabajo otorga a empresas públicas y privadas que tienen en su plantilla laboral a personas de sectores vulnerados, como adultos mayores o personas con discapacidad o con VIH.

Se entrega desde 2005 y, según los datos de la Secretaría del Trabajo, lo han recibido casi 700 empresas en ocho años.

Para conseguir el distintivo, las empresas deben comprobar que los trabajadores con discapacidad tienen una antigüedad laboral mayor a un año, que gozan de todas las prestaciones de ley y sus condiciones de trabajo son similares a las del resto de sus compañeros. Además, deben contar con un número mínimo de personas con discapacidad contratadas, de acuerdo con su plantilla laboral.

A cambio, la empresa que recibe el reconocimiento puede usar el logo de su distintivo en toda su papelería y promocionarse como empresa incluyente; también tiene acceso a un servicio de asesoría y apoyo de la red de vinculación laboral de la Secretaría del Trabajo.

Grupo Eulen. Los más visibles

Se les identifica fácilmente en el Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la ciudad de México porque se desplazan en silla de ruedas y están en los filtros de revisión de pasajeros, salas de espera y estaciones de aero-tren. Dan orientación sobre conexiones de vuelos o localización de las salas. Pero no son empleados del aeropuerto, sino de una empresa privada que lleva años impulsando la inclusión laboral (véase Trabajadores con discapacidad, un plus para las empresas. magis 415, abril-mayo de 2010).

El Grupo Eulen es una empresa de servicios que nació en Bilbao, España, en 1962, como una pequeña compañía de limpieza. Una década después, David Álvarez Díez, su dueño, amplió sus servicios a la seguridad privada y trasladó su sede a Madrid; para 1984, el grupo tenía 25 compañías y más de 14 mil empleados.

En España, la Ley de Integración Social para Personas con Discapacidad obliga, desde 1982, a todas las empresas con más de 50 empleados a reservar al menos dos por ciento de su plantilla a personas con discapacidad. Eulen superó ese porcentaje y fue la primera empresa en recibir el Certificado Discert, un reconocimiento europeo que premia a organizaciones incluyentes. En su contrato colectivo de trabajo establece, además, el derecho de los trabajadores a “la consideración debida de su dignidad” y a no ser discriminados. “Siempre he entendido la empresa como una forma de ayudar a la sociedad”, ha dicho varias veces Álvarez Díez.

En 1997, el grupo llegó a México, y a finales de 2007 ganó la licitación para ofrecer servicios en el aeropuerto de la ciudad de México. En menos de un año, Eulen impulsó un plan de inclusión laboral para personas con discapacidad motriz, que hoy tiene más de 70 trabajadores. Algunos —los menos— son parapléjicos de nacimiento, uno más quedó paralítico al ser alcanzado por una bala perdida y otro por un mal clavado en una alberca. La mayoría, sin embargo, están discapacitados como consecuencia de algún accidente automovilístico.

Por esa razón, Eulen ha hecho alianza con dos grupos que trabajan en proyectos de integración social y laboral de personas usuarias de sillas de ruedas: la Fundación Humanista de Ayuda a Discapacitados y la Fundación Vida Independiente. A través de ellas, recluta a su personal.

Actualmente, el grupo emplea a 11 mil personas en México y es una empresa próspera en el mundo que ha encontrado en los grupos vulnerados buenos empleados, y también buenos clientes. En febrero de 2009 creó el programa Pulsos, con un servicio nuevo: atención telefónica a distancia a enfermos crónicos, adultos mayores y gente que vive sola en la Ciudad de México. El servicio es simple: el usuario recibe, cada día, una llamada para recordarle sus medicinas, citas médicas o para saber cómo está. También puede, por medio de un “pulsador”, comunicarse con un teleoperador si pasa por un cuadro depresivo o tiene una emergencia. Los 17 teleoperadores del programa son personas con discapacidad.

KidZania. Enseñando a los niños

En “la ciudad de los niños”, llamada KidZania, sus habitantes pueden entrenar a sus perros para apoyar a personas con discapacidades visuales. En distintas actividades, niños y niñas con capacidades típicas experimentan los retos de una discapacidad física, cognitiva o de desarrollo, mientras que los niños con discapacidad son incluidos activamente en todas las carreras y actividades.

Además, la comunidad KidZania Cuicuilco, inaugurada en abril de 2012, incluye elementos indicadores y táctiles para que tanto niños como trabajadores con discapacidades puedan moverse por el centro de manera independiente. Es el primer parque temático en Latinoamérica totalmente accesible para personas con algún tipo de discapacidad visual, motriz o auditiva menores.

“Se busca inculcar en los niños una cultura de empatía e inclusión con personas con discapacidades”, explica Gilberto López, responsable del programa de integración laboral.

El Censo de Población y Vivienda 2010 del inegi registró cerca de 5 millones 739 mil personas con discapacidad: poco más de 5% de la población del país. Sólo una de cada cuatro personas con discapacidad es económicamente activa. En México, a diferencia de otros países, la discapacidad está ligada a la carencia de oportunidades de educación y trabajo. Es un problema cultural que se relaciona con la percepción de que una persona discapacitada no tiene aptitudes profesionales, o que contratarla representará gastos extra para la empresa.

KidZania es un parque de diversiones que funciona conforme la premisa de crear una sociedad gobernada por los niños. Comenzó a funcionar en septiembre de 1999, en Santa Fe, al poniente de la ciudad de México. Después abrió KidZania Monterrey. Y en abril de 2012, con la inauguración de Cuicuilco, arrancó un programa de educación inclusiva que contrata personas con discapacidad. Actualmente, en los tres centros trabaja un total de 40 personas con discapacidades auditiva, visual o motriz, que han sido reclutadas a través de asociaciones civiles.

“Se trata de darles una oportunidad de trabajar, y de que los niños convivan normalmente con personas con discapacidad, porque en México no tenemos una cultura incluyente”, dice López.

Un portal para promover el empleo

Discapacidadyempleo.com.mx es un proyecto de la Fundación Makoi de Tiflotecnología y el Instituto Nacional de Desarrollo Social para estimular el empleo de personas con discapacidad.

Norma Koi Fernández, presidenta de la Fundación, advierte que las políticas y los programas sobre discapacidad en México se concentran en la rehabilitación de las personas, pero que no hay ningún mecanismo de asesoría y orientación para la inclusión laboral. Sólo una de cada cuatro personas con discapacidad en edad de trabajar lo hace.

Desde 2007, Fundación Makoi ha promovido el uso de herramientas tecnológicas y educativas para ayudar a personas con discapacidad a adquirir habilidades funcionales para el empleo.

En el sitio se encuentra información útil para las empresas y para los trabajadores, relacionada con la legislación, las ventajas fiscales de contratar personas con discapacidad, guías de capacitación y un espacio para subir información, vacantes y datos curriculares.

discapacidadyempleo.com.mx

Pequeños esfuerzos

Floraplant es una empresa agroindustrial de plantas ornamentales fundada en 1991 por los esposos Hans Peter y Lourdes Doster, que produce esquejes y plántulas (fragmentos y embriones de plantas para funciones reproductivas) para exportación. Tiene dos viveros en los municipios de Emiliano Zapata y Cuautla, en Morelos, y uno más en Xochimilco, en la ciudad de México. Es una empresa que tiene casi 700 trabajadores, entre los cuales hay una decena de personas con discapacidad de lenguaje.

“Es un trabajo de campo y no tenemos bien acondicionados los espacios para ofrecer contrataciones a personas con cualquier tipo de discapacidad”, explica el contador Isaac Merino. Sin embargo, reconoce los límites: “Tampoco tenemos un programa, solamente tenemos la apertura a hacer estas contrataciones”.

Una situación parecida ocurre en Fasa, una fábrica de sandalias de capital mexicano asentada en Toluca, Estado de México, que entre sus 150 trabajadores tiene a dos personas con discapacidad auditiva que fueron reclutadas a través del Teletón. Su incorporación, en julio de 2010, fue motivo de festejo en la empresa, que anunció en su portal: “Hemos dado inicio a nuestro programa de Empresa incluyente, el cual beneficia e invita a participar como parte del grupo de colaboradores a personas con discapacidad. Ellos son el comienzo de un gran proyecto el cual dará a más personas la oportunidad de poder tener su propio sustento, no importando su condición”.

Los esfuerzos de empresas como Floriplant y Fasa son, en algunos casos, muy incipientes. Pero la Fundación Makoi de Tiflotecnología —con apoyo del Instituto Nacional de Desarrollo Social— se ha dado a la tarea de buscarlas y registrarlas en el portal discapacidadyempleo.com.mx, que busca construir puentes entre las personas con discapacidad y las empresas incluyentes, para fomentar el empleo.

El portal cuenta con más de 600 currículos de personas con discapacidad y unas dos mil ofertas de trabajo de distintas empresas, así como una lista de empresas incluyentes e información útil para empleados y empleadores, como legislaciones y directorios de asociaciones de la sociedad civil vinculadas con la discapacidad.

 

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