Archivo mensual: enero 2012

En el aeropuerto quieren que me quite la prótesis como si fuera un reloj (Historias de Elia Baltazar/El Universal)

Lilián, una psicóloga de 27 años que trabaja ocho horas al día parada sobre una pierna de carne y hueso y otra de metal, dice que es una chica afortunada porque nada, baila y salta en un solo pie. Tomó práctica en un país donde adquirir una prótesis puede ser tan caro como comprar un ‘vocho’ o hasta desembolsar un millón de pesos. Pasamos un día entero con ella

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ELIA BALTAZAR

| DOMINGO, 22 DE ENERO DE 2012 | 00:10

Esta historia navegaba en internet: una chica escribe sobre zapatos como quien desea un lujo inalcanzable. Comencé a leer sin mucha atención, más por curiosidad que por interés. Unas horas más tarde había devorado su blog y escrito un mail a la autora. Le pedí una entrevista y me encontré con ella en un kínder, donde pasa ocho horas de pie, entre niños de cuatro años que atiende todos los días de siete de la mañana a las tres y media de la tarde,  y a quienes enseña, cuida y sirve de comer. Allí hablamos de su deseo por los tenis que desde hace dos décadas no ha podido usar y de su preocupación por encontrar el modelo de zapatos adecuado para la boda de una amiga. Ella será la dama de honor y su margen de búsqueda se reduce sólo a dos opciones: que sean talla dos y que tengan tres centímetros de tacón, ni más ni menos. De lo contrario no calzarán con la prótesis que usa desde los seis años, cuando le amputaron una pierna por cáncer de hueso.

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